Intitutos de formación docente en alerta por el proyecto UniCABA
En el proyecto de ley n° 3182 se destaca el posible cierre de 29 institutos de formación docente y la creación de una universidad que los centralice.
¿Qué pasaría si de repente te enteras que la institución en la que te anotaste para estudiar va a cerrar? Tristeza, indignación, miedo y desesperación, son sólo algunas de las emociones posibles que, actualmente, experimentan los estudiantes de 29 profesorados de Buenos Aires.
La UniCABA pretende unificar los centros de estudios, y a su vez, propone un título universitario al finalizar las carreras ofrecidas. Sin embargo, entre las opciones disponibles para estudiar no se contempla la educación especial. Entonces, ¿qué pasará con aquellos alumnos que aún no finalizaron sus estudios en este área?, ¿tendrán que dejar la carrera?. En un futuro, ¿habrá una necesidad de maestros en esta área debido a no haber sido contemplada en la formación docente? Preguntas como éstas son las que se hacen docentes y alumnos, y de las que no se obtienen ninguna respuesta ya que el aliado más grande, del gobierno y del ministerio de educación ante el proyecto en cuestión, es el silencio. Estos no dan respuestas, ni atienden las inquietudes que abruman a los involucrados.
La validez universitaria es anhelada por la mayoría de quienes conforman alguno de los centros de formación, sin embargo, la forma de llevarla a cabo es lo que les hace ruido, y no la apoyan en absoluto. Al preguntarles a docentes y estudiantes sí les gustaría que sus carreras sean de carácter universitario, están completamente de acuerdo, pero sin cerrar sus lugares de formación, sino, mejorándolos y rearmando los planes.
Las distancias es otro de los puntos claves del rechazo al proyecto, ya que al unificarse los profesorados que actualmente están distribuidos por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se dificultará para muchos acceder a la UniCABA. Además, ¿abarcará dicha institución a todos los alumnos que deseen inscribirse? Porque cada profesorado cuenta con cientos de estudiantes, y la UniCABA tendrá una limitación física que condicionará las vacantes disponibles.

Lo que reclaman las autoridades de los institutos y sus alumnos no es que no se planifique y reorganice la educación del país, sino que se los escuche y deje proponer ideas que contribuyan a la formación. Los docentes de nuestro país tienen la gran responsabilidad de formar a los ciudadanos, de instruirlos y capacitarlos, por lo tanto, las decisiones que finalmente se lleven a cabo en relación al asunto del proyecto UniCABA tendrán una gran repercusión, y no puede ser tomadas como algo menor, por el contrario, se las debe evaluar y en parte consensuar teniendo en cuenta las condiciones actuales de nuestra educación y a dónde se quiere llegar con la misma.
