Una multitud rechaza UniCABA a viva voz
Una multitud rechaza UniCABA a viva voz
Los 29 institutos se unen para movilizarse en contra del proyecto UniCABA.
"Defendamos nuestros profesorados", es la leyenda que desde noviembre del 2017 encabeza las diversas movilizaciones que miles de estudiantes, docentes y graduadas/os de nivel terciario están llevando a cabo. Aproximadamente 6000 voces han logrado unificarse en cada marcha contra el proyecto de reforma que busca eliminar los Institutos de Formación Docente de la Ciudad de Buenos Aires, para reemplazarlos por una dudosa universidad.
Los defensores de sus respectivos institutos se han manifestado en la puerta del Palacio Pizzurno (Ministerio de Educación y Deportes de la Nación), en el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Avenida Corrientes, el Obelisco y la Plaza de Mayo. Sin embargo, resulta llamativo la poca repercusión que estas movilizaciones han tenido.
Los motivos de este rechazo masivo giran en torno a la reforma que el gobierno de Cambiemos, con la ministra de educación, Soledad Acuña, a la cabeza presentó en noviembre de 2017 en la Legislatura Porteña. La "UniCABA" es el proyecto que busca desintegrar los 29 Institutos de Formación Docente de la Ciudad y nuclearlos en una única institución de rango universitario. A fines del año pasado la noticia cayó como un balde de agua helada sobre las autoridades de las distintas instituciones, los centros de estudiantes y militantes de diferentes organizaciones, que se organizaron para repudiar la medida.

Con carteles en los que se lee "No a la UniCABA", "Terciarios en lucha", "Profesorados en peligro", toda la comunidad educativa de los 29 institutos de formación docente se encuentra en un estricto plan de lucha para evitar este "genocidio educativo".
La CESGE (Consejo de Educación Superior de Gestión Estatal) denunció que la propuesta fue elaborada de manera inconsulta, sin la participación de los institutos de formación docente, desconociendo la histórica trayectoria de estos establecimientos y de sus profesoras/es en el tema, y sin un sustento -académico, estadístico, teórico, pedagógico- que justifique con solidez y rigurosidad la medida. Estas condiciones no llevan más que a sospechar que se trata de una nueva estrategia de ajuste, recorte y desguace de la educación pública. Estos hechos vienen siendo expuestos y discutidos en las comisiones de Educación de la Legislatura Porteña cada semana, sin respuestas claras por parte de las autoridades.
Y así como las autoridades no ofrecen respuestas, los medios de comunicación no ofrecen cobertura sobre las manifestaciones, sobre el proyecto y mucho menos sobre sus consecuencias. Porque mientras miles de personas protestan, en los principales canales de televisión se muestran programas de interés general o noticias vagas. Cabe la posibilidad de que el objetivo sea que la población argentina no sepa sobre este proyecto regresivo, antidemocrático y excluyente disfrazado de innovación y calidad, y que todavía no pudo dar respuesta a temas prioritarios: ¿qué va a pasar con las fuentes de trabajo de cientos de docentes "interinos" que nunca pudieron titularizar sus horas de clase porque el gobierno de los últimos 10 años no habilita concursos docentes? ¿Qué plan de estudios van a cursar las/os estudiantes y cuánto duraría la carrera "universitaria"? ¿Qué va a pasar con las/os estudiantes que iniciaron con el plan vigente actualmente? ¿Qué validez tendrían los títulos terciarios que se han expedido hasta el momento?

Alumnos y docentes avanzan al ritmo del cántico "A ver Larreta, a ver si nos entendemos/los terciarios en la calle, decimos que no queremos/salimos a la calle/ salimos a luchar/los profesorados, no van a cerrar". Como un himno de guerra, porque contra la destrucción de los institutos de formación docente, lo más contundente que tienen hoy es la calle, ese es su escenario.
